Ya te he contado alguna vez, que el parto del Miniser fue un poco duro, y sobre todo, el postparto. Sobre todo porque un desgarro importante que me dejó más puntos que el carnét de conducir es algo incómodo lo mires como lo mires. Por eso para este que me espera en breve, quiero hacer todo lo que esté en mi mano para, si es posible, salir ilesa o al menos, no tan cosida. Por eso, cuando leí este post de No soy una drama mamá, en el que nos hablaba del masaje perineal, la pregunté para indagar más en el tema y me aconsejó hablar con mi matrona, cosa que hice en la siguiente consulta.

En aquella consulta estaba ya de 26 semanas, y me dijo que podía empezar en cualquier momento a darme el masaje perineal. Su explicación de cómo hacerlo fue muy sencilla: valía cualquier aceite hidratante que me diera en la piel del cuerpo, como el de almendras por ejemplo, aunque ella me recomendaba que fuera mejor o al menos incluyera algo de aceite de Rosa Mosqueta. Untando los dedos en el aceite, debía masajear bien la zona de la cicatriz que tuviera en el perineo (entre la vagina y el ano) para que al estar hidratada fuera más elástica en el momento del parto. Además, debía masajear con el dedo gordo la entrada de la vagina haciendo una especie de U. Esto debía hacerlos dos veces al día.

A mí la explicación me pareció algo simple, más cuando Carmen cuya matrona además era fisio le había aconsejado que mejor fuera ayudada por su marido y que requería su técnica. La pregunté si no era necesario nada más, si no era mejor que me ayudase mi pareja y me comentó que no hacía falta, que una sola sentada en el water por ejemplo podía perfectamente. Así que siguiendo sus indicaciones comencé a darme aceite de almendras con rosa mosqueta cada día, pero sin mucho convencimiento ya que para mí, que algo no hacía bien o algo me faltaba. Leí algún artículo por internet, en el que habái opiniones de todo tipo. Desde que con el masaje bien realizado te aseguras un parto sin episiotomía a los que decían que no tenía nada que ver. Me quedé con el artículo de Matrona Online (blog que te recomiendo que le tengas como cabecera si te interesa leer artículos de calidad), en el que decía que darse este tipo de masajes puede ayudar pero no evita la episiotomia de forma segura, ya que esta práctica está derivada de muchos factores que pueden darse durante el parto. Lo que sí concluí de la información que pasó por mis ojos, es que efectivamente, no estaba masajeando bien mi perineo, ya que el masaje debía resultar molesto, cosa que a mí no me ocurría. Era como hidratarme cualquier otra parte del cuerpo, algo rutinario pero que no molesta en absoluto.

Por eso, ayer que regresé a la matrona me alegré cuando me encontré con una sustituta y fue ella la que me sacó el tema. Me preguntó si en el embarazo anterior había recurrido a este tipo de masajes y si lo hacía en este. Le expliqué lo que llevaba haciendo las últimas semanas, y me contestó que aunque no venía mal, no era suficiente, tal como yo pensaba. Esta matrona, que circunstancialmente está en mi centro de salud, habitualmente está en el hospital maternal de referencia de mi ciudad. Me confirmó, que aunque una buena práctica de masajes perineales durante el embarazo no asegura un parto sin desgarros, ni cortes ni otras complicaciones, si que favorece mucho el que se puedan evitar. Se tomó su tiempo para explicarme paso a paso como debían ser los masajes y sus consejos fueron estos:

  • A ser posible, que te los haga tu pareja, ya que aunque tú llegues a la zona no vas a poder ejercer la presión necesaria al ser una postura algo más incómoda. Lo mejor es tumbarte boca arriba y que te ayuden con el masaje. No pienses que va a ser un momento erótico para disfrutar, al menos no en lo que dura el masaje, luego al terminar, cada uno es libre de hacer lo que quiera, ejem ejem…
  • Debe masajear el perineo de manera radial, es decir, con el dedo gordo o usando el índice y el corazón, extender el aceite como extirando la piel desde el centro del periné hacia el exterior, como si se tratase de dibujar los radios de la rueda de una bici.
  • Después, debe introducir uno o dos dedos en el principio de tu vagina, y presionando en dirección al ano, realizar movimientos semicirculares, en forma de U. Para ser más concreta, diríamos que el orificio vaginal es la esfera de un reloj, pues el masaje debe realizarse como si fuéramos de menos cuarto a y cuarto, pasando por y media. una y otra vez. Este movimiento no debe causar dolor, pero sí molestia, la suficiente par a saber que se está ejercitando el músculo. Si con la práctica deja de ser molesto, pues hay que realizarlo ejerciendo más presión hasta que resulte algo molesto de nuevo.
  • Además, el masaje puede terminar con una especie de pinzamientos. Siguiendo el ejemplo del reloj, tu pareja debe apretar en las 3, las 6 y las 9 con el dedo índice y pulgar, como si quisiera coger la piel que forma tu orificio vaginal, ejerciendo también algo de presión. Estos ejercicios deben durar alrededor de cinco minutos cada día, una vez al día.

gel para masaje perineal

De regalo a esta explicación más extensa, me aconsejó cambiar el tipo de hidratante que estaba usando por uno más específico. Ella me indicó que en el embarazo, nuestra zona íntima tienda a estar más inflamada, con pequeños edemas que puede que no los notemos pero que ahí están, y que los aceites, al proporcionar calor, agravan el asunto. Por eso, me comentó que personalmente en su reciente embarazo y en los de compañeras matronas habían probado el Hidratante vaginal de Isdin, de la línea íntima Velastisa. Se trata de un gel lubricante que ayuda a paliar la sequedad vaginal, pero que sus efectos hidratantes lo hacen especialmente apto para este tipo de masajes ya que además de hidratar y mejorar la elasticidad de la mucosa y la piel, calma los posibles efectos de la leve hinchazón que se genera en la recta final del embarazo.

Salí de la consulta contenta, más informada, y aunque en la farmacia que encontré hacia mi casa no disponían de este gel, al menos tenía más información de cómo intentar conseguir un parto de sueño.

Ya te iré contando la experiencia con este tipo de masaje, a ver si al marinovio se le dan bien y conseguimos llegar al parto con el perineo flexible como una cama elástica!!

¿Tú realizaste o realizas este tipo de masajes? ¿Cuál fue tu experiencia?