Ya sé que hace poco me comprometí aquí a escribir tres post semanales, pero del dicho al hecho… ¡Va un trecho! Bueno, en mi caso dos, un trecho que mide casi el metro y otro trechito chiquitín y regordete de poco más de la mitad. Y es que no me llegan las horas, ni las del día ni de la noche ni cogiéndome las de la vecina.

Y lo peor, no es que no tenga tiempo para escribir, es que es ahora cuando más quiero tenerle. Me explico mejor, tengo tantas ideas para el blog, tantos proyectos, tantas ganas de hacer, de aprender que me da pena no aprovechar este tirón de inspiraciones, porque me da que las musas cuando se den cuenta que no puedo prestarlas mucha atención se acabarán marchando con otra que las trate como se merecen.

Pero es lo que hay, poco tiempo, muchas tareas y muchas ganas de disfrutar de los enanos. Por eso no quiero ni puedo estar todo el día colgada del móvil ni sentada frente al ordenador, porque cuando me pongo enseguida me reclaman, bien uno, bien el otro, bien los dos. Me apetece leer otros blogs, comentarles, escribir aquí, cotillear en redes sociales, pero sin prisa, con franqueza, no a escondidas, deprisa y corriendo aprovechando los tres minutos en que una está dormida y el otro ha ido a por coches para que juegue con él. No quiero que llegue la noche y no hablar con el costilla que está a mi lado en el sofá porque estoy inmersa en mi mundo virtual, olvidándome de compartir con él el real.

Así que donde dije digo digo Diego, o lo que es lo mismo, que publicaré cuando se tercie, comentaré vuestros blogs cuando pueda y mientras, aprovecharé para dar un aire nuevo a este espacio y poner en marcha las ideas que bullen por mi cabeza. Para empezar, intentaré mejorar la plantilla. Simplificaré secciones, que total, para lo poco que escribo tengo más apartados que un archivo de la Nasa, dejando las categorías en cuatro cosas básicas. Como quiero dar un aire más digno a este rincón, creo que empezaré a llamar a las cosas por su nombre, comenzando por los niños. Que lo de Miniser y Birkiki está bien, pero de vez en cuando no viene mal recordar que tienen un nombre propio, ¡y bien bonitos!. Habrá alguna sección nueva, pero mejor te lo iré contando poco a poco, a medida que vaya dando pasos.

Ya sabes lo que dicen, cuanto más haces más quieres hacer, así que tal vez y por llevarme la contraria, me ponga a escribir como una loca. Pero sólo tal vez, si encuentro la fórmula mágica que consiga alargar los días.