Tenía pendiente contarte cómo nos fue en el primer taller de manualidades al que acudió el Miniser hace unos días. Era un taller específico para niños de entre uno y tres años, en el que se realizaron diferentes actividades organizadas con la filosofíía Montessori. Si no sabes muy bien cual es el método  Montessori te dejo este y este enlace (esta fue la empresa que se encargó de impartirlo) para que te hagas una idea, aunque si estás leyendo un blog de maternidad supongo que estés algo al tanto.

Llegamos a la libreria que organizaba el taller puntuales, y puntual comenzó la cita. A cada niño le dieron un pequeño delantal para que no se ensuciara la ropa y nos indicaron que nos sentáramos alrededor de un largo tablero que estaba a la altura perfecta para hacer de mesa de estos pequeños artistas. Comenzaron a realizar un mural, en el que se robaban turnaban las ceras de colores y dejaban patente su arte con un montón de garabatos. La idea de esta actividad era que experimentaran con los diferentes colores y que se acercaran un poco a la expresión artística de la pintura. En este caso, el mural que resultó de aquello podemos encasillarlo en un arte abstracto y sobre todo, muy colorido.

mural montessori

El durante y el después del mural

Después, pasaron a intercambiarse por turnos diferentes juegos de manipulación pero todos, con hechos con cosas cotidianas que tenemos por casa. La escuela Montessori recalca la importancia de que los niños experimenten con objetos que conviven con ellos en el día  adía, y sobre todo, que estén hechos con materiales como la madera, el acero, los tejidos…. cualquier material que estimule sus sentidos y que les saque del contacto cotidiano con el inerte plástico que nos rodea por todos lados. Así que de entre todos los juegos propuestos, el Miniser se concentró en ejercitar la motricidad fina introduciendo largos espaguetis por los orificios de un colador. También estimuló la coordinación visual-espacial metiendo con una cuchara lentejas en un bote o intentando coger castañas con una pinza del té, para trasladarlas a diferentes recipientes. Habia además juegos de equilibrio con maderas, de descubrimiento de texturas con arroz y legumbres y un montón de cosas mas que no llegamos a manipular porque te puedes imaginar la locura que era dejar experimentar por su cuenta a una veintena de retoños menores de tres años (y por qué no decirlo, a algún progenitor también).

El taller finalizó con la actividad estrella: jugar con plastilina. Pero no una cualquiera, sino una casera y ante todo, no peligrosa, ya que aunque no era comestible como tal, no pasaba nada si por error, por curiosidad o por hambre algún renacuajo le hincaba el diente. Estuvieron un rato dando rienda suelta a su imaginación, ya que la tarea de hacer churritos y las figuras que se les encomendaba no llamaban tanto su atención como intentar hacer cada uno lo que le diera la gana, incluyendo en esto el conseguir más plastilina de los compis de al lado o lanzarla y estrujarla contra algún elemento de la actividad anterior.

primer taller manualidades montessori

Una hora más tarde de nuestra llegada y con las manos embadurnadas de colores salimos de la librería contentos y satisfechos. La experiencia había sido positiva. El MIniser se divirtió de lo lindo en su primer taller de manualidades y dejó que fluyeran sus dotes artísticas, aunque creo que tendremos que cultivarlas un poco más si queremos que con ellas no saque de pobres.

¿Tu/s peque/S han asistido a algun taller de este tipo? ¿Qué te parecen estas actividades grupales?