Hacía tiempo que no caía en mis manos una revista de esas para working girls, de las que casi casi tienes que tener al lado un traductor para saber sobre qué estás leyendo entre páginas de publicidad cuando te hablan de cosas fasion como el must, y no de chocolate, sino de la temporada, lo que es trendy, qué es cool  o si ahora se lleva el efecto glowy o el nude chic. El caso es que la otra tarde, aburrida en el trabajo intenté ponerme al día sobre las tendencias que pululan entre las celebrities y me encontré, además de con productos que ni ahorrando un año entero podría llegar a comprar con dos artículos relacionados con la maternidad que me causaron… la verdad, aún no tengo claro lo que me causaron.

El primero fue sobre nuevas técnicas estéticas para estar joven, bella y tersa cual flor de primavera. De entre los aparatejos que ofertaban para tener en casa y tratamientos a desgustar en centros de belleza, hablaban de uno para mamás recientes, o no tanto. Era el Rejuvenecimiento Vaginal con Láser. Así, como suena. ¿Qué tus retoños te han dejado los bajos fondos algo fñácidos y perjudicados? Pues nada, un par de chispazos en la zona cero y ya estamos otra vez lozanas. Ojocuidao que no digo que no sea un avance médico digno de elogios y que quien se someta al tratamiento afirme que es la mejor inversión medico-estética de su vida, pero hoy por hoy, no termina por convencerme el invertir cerca de 600 euros que ronda cada sesión (y leyendo además que no es algo definitivo de por vida) con la cantidad de cosas necesarias que tengo que comprar día a día. Pero oye, que si quieres profundizar más en el tema te dejo unos enlaces, este y este, que me han parecido bastante completos y profesionales. Eso sí, si te animas a probarlo, cuéntame tu experiencia para ver si voy preparando el cerdito.

El otro artículo que llamó mi atención hablaba sobre los brebajes que se han puesto de moda para eliminar toxinas y tonificarse desde dentro. Entre ellos, mencionaban zumos tan apetecibles como el de arcilla con agua tibia o el llamado wheatgrass, o lo que es lo mismo, césped recién cortado licaudo que tomado antes del desayuno te pone como una moto para todo el día. Llámame sosa, pero prefiero empezar la mañana con un café o un Cola Cao. Pero no, no fueron estos elixires los que causaron mi estupor, sino que haya toda una revolución en países como Japón e Ingalterra donde la gente consume sedienta leche materna.

Alguno se ha tomado esto muy "a pecho"

Alguno se ha tomado esto muy “a pecho”

 

Han decidido que dado que la leche materna tiene tal poder inmunizador, lo mejor para estar sanote y ahorrarte resfriados además de llenar tu cuerpo de superproteínas naturales es darle al calostro, tengas la edad que tengas. Así que no sé cómo la distribuirán o en que tipo de supermercados las venderán, supongo que por la red a nivel particular, pero lo que me parece alarmante es que según datos de Unicef “sólo el 38% de los niños menores de 6 meses en el mundo desarrollado reciben lactancia materna”. Dentro de este mundo desarrollado por supuesto se encuentran los dos países mencionados, cosa que me parece bastante incoherente y egoísta. Por un lado, hay que estar fomentando y promoviendo los beneficios de la lactancia materna en el llamado Occidente para que las mujeres se animen a retomar la sana costumbre de dar el pecho a sus hijos ya que la sociedad, el ritmo de vida o diversas cuestiones culturales han hecho que en las últimas décadas se opte en mayor medida de lo deseado por la OMS por la leche de fórmula. Pero sin embargo, ahora, ¡la beben los adultos! Ya me veo con la Birkiki dándola el pecho en cualquier sitio y asaltada por un musculitos  a ver si le puedo vender un poco. Y digo musculitos porque sí, parece ser que la mayor demanda de este producto entre adultos se trapichea entre adictos a los gimnasios.

Más de una vez he dejado clara mi postura, que respeto y comprendo cualquier opción a la hora de alimentar a nuestros churumbeles. Quien quiera y pueda dar teta que lo haga, y quien no, por el motivo que sea, pues no. Pero vamos, que no me cuadra a mí mucho lo de que haya niños que tomen leche de fórmula cuando tal vez, en algún momento, sus padres consumen o consumieron leche materna ya de mayorcitos para estar hiperproteinados. Y a eso, súmale que boicotean la maravillosa labor que realizan los bancos de leche, que suministran leche donada por generosas madres para niños que por algún motivo no pueden obtenerla de sus madres. Digo que lo boicotean porque en mi modesta opnión, la leche que consumen estos adultos, que vete tú a saber a qué precios la pagan, ¿no estaría mejor en boca de niños más necesitados, qué tal vez, por su corta edad, sea el único alimento que puedan tomar?

Ainssss, no sé, creo que he dejado de ser una fasion victim working girl y he pasado a ser una mommy anticueision con la mente close.

Y tú ¿qué opinas de todo esto?