Durante el embarazo, nos sometemos a diferentes pruebas y análisis para ir determinando que todo sigue su curso natural, que todo está en orden. Nos suelen hacer (cuando el embarazo es controlado en un centro público) análisis de sangre al inicio, el test de O´Sullivan o también llamado Curva de la glucosa, mediciones de peso y presión arterial y en las últimas semanas, más analíticas para comprobar que todo está bien, y si no es así, tomar medidas antes del parto.

Estos últimos análisis, suelen constar de un análisis de sangre, uno de orina y la determinación mediante una muestra de mucosa vaginal y rectal de si tenemos estreptococos. Pero mejor, vamos por partes.

En la analítica de sangre, como en las anteriores, tras recoger una muestra (o unos cuantos tubos) en ayunas, observarán datos que ya habrán observado en análisis anteriores, para ver si los valores continúan igual. Aquí se fijarán de nuevo en si tenemos hepatitis, toxoplasmosis, VIH o alguna enfermera de transmisión sexual si cuando nos los hicieron en el primer trimestre dieron negativo. Mirarán también el número de leucocitos, de glóbulos rojos, plaquetas, hemoglobina.. con esto determinarán si padecemos anemia en ese momento, para lo que nos recetarán hierro, o tenemos probabilidades de padecerla tras el parto. Si estamos sufriendo alguna infección leve (otitis, cistitis..) dependiendo del número de glóbulos blancos, y cómo coagulados, algo muy importante de cara a recibir anestesia epidural y una posible hemorragia importante durante el parto. Yo por ejemplo, durante el parto del Miniser perdí bastante sangre, lo que me causó una importante hipotensión, vamos, que tras terminar me desmayaba de la sangre que perdí, pero por suerte mi cuerpo empezó a coagular bien y no fue necesaria una transfusión ni nada.

Respecto al análisis de orina, poco hay que decir, más que también es confirmar que todo lo que estaba bien en análisis anteriores sigue bien y que no ha habido ningún cambio significativo que pudiera afectarnos. La diferencia sustancial de estos últimos análisis en el embarazo, es que debemos recoger una muestra de la mucosa tanto vaginal como rectal, para que puedan hacer un cultivo y determinar si tenemos o no una infección causada por el Estreptococo Agalactiae, que suena muy fashion pero es un poco puñetero. Se trata de una bacteria que en principio, puede que habite en nosotras pero no nos cause ningún síntoma, por lo que no somos conscientes de su existencia. Pero, y es un pero importante, puede causarnos infecciones tanto a nosotras como a nuestros bebes durante el parto si no tomamos (o mejor dicho, toman por nosotras) las medidas necesarias. La manera de tomarnos la muestra es introduciendo unos bastoncillos largos, tipo a los que usan en las serie como C.S.I. para las muestras de ADN, tanto en la vagina como en el recto (uno bastón para cada muestra, eso sí). A no ser que por la panza que gastemos en ese momento, cuenta que suele ser alrededor de la semana 36, tengamos una movilidad más que reducida con nuestro cuerpo, podemos tomarnos las muestras nosotras mismas. Es muy común tener esta bacteria, y la manera de combatirla es sencilla: suministrar a la madre antibióticos durante el parto. Estos antibióticos se encargarán de que el estreptococo, cuyas siglas para denominarlo son algo nostálgicas para los estudiantes de otras épocas (EGB), no afecte al bebé, evitando que a través del canal de parto quede infectado y por tanto, nazca sano. En caso de tener que suministrar estos antibióticos por estar la madre colonizada por el EGB, tras el parto, harán un seguimiento algo más exhaustivo al recién nacido, para poder determinar cualquier síntoma de alarma y así poder actuar de manera rápida y eficaz.

Últimos análisis en el embarazo

Ya que hablamos de bacterias EGB, me ha parecido una buena asociación ;)

Por mi parte, te contaré que el Miniser se adelantó tanto, que los últimos análisis del embarazo me les había hecho pero aún no habían llegado los resultados. Así que mientras los buscaban vía intranet en la base de datos del hospital, me enchufaron una dosis del antibiótico para curarse en salud, y a nosotros también. Cuando encontraron mis resultados, vieron que sí eran positivos, tenía de ocupas a unos estreptococos pululando por mis interiores, así que continuaron con el antibiótico en varias dosis hasta que terminó el proceso. Luego, examinaron al Miniser realizando los test habituales, y oye, puede ser que le hicieran un seguimiento más profundo que a otros, aunque yo no noté diferencia con la manera en que controlaron al bebé o a la madre con la que compartíamos habitación.

En esta ocasión, por lo menos me han dado los resultados a tiempo, y no, no tengo alojada ninguna bacteria maligna en mis interiores, así que no necesitaremos estar conectadas a una vía durante el parto, que quieras que no, cuantos menos cables tengas enchufados a tu cuerpo serrano mejor que mejor.

Lo que sí me ha causado asombro, positivo, claro está, es saber cómo la lactancia materna, en otra ocasión más, vuelve a ser tan importante para prevenir y fortalecer la salud de nuestros pequeños. Me refiero a cómo influye y mejora la calidad de la salud de un recién nacido en multitud de cosas, como prevenir la sepsis en un recién nacido. El contacto piel con piel, la toma de calostro, potenciar la lactancia materna, todo ayuda a que el sistema inmunitario del bebe se fortalezca de una manera mágica. Pero para explicártelo mejor, te dejo este enlace que me ha resultado muy interesante, en el que además de informarte mejor que yo sobre esta bacteria de la que hablamos, anotan cosas como las que te comentaba de la importancia de la lactancia materna y de la reducción del estrés al recién nacido mediante el contacto permanente con la madre para promover su bienestar y su sistema inmunológico.